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México es el mayor consumidor de agua embotellada.

octubre 16, 2018 | por DIARIO C COMITAN
México es el mayor consumidor de agua embotellada.
Opinión
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En medio de una situación definida por expertos como de «estrés» o de «inseguridad» en el sector hídrico, el pobre servicio de agua potable que afecta al país impacta en los bolsillos de la sociedad.

Y el fenómeno representa una amenaza para el medio ambiente por el elevado consumo del plástico y el desecho que se genera.

En México hay un manejo inadecuado de los recursos hídricos y un servicio deficiente, advierten especialistas, quienes aseguran que el suministro suele ser insuficiente, irregular y de baja calidad.

El abastecimiento de agua se da por tres vías: la red de servicio público, la compra de agua embotellada (desde los 325 mililitros hasta los garrafones de 20 litros) y las pipas (camiones cisterna que suelen contener 10.000 litros).

La inmensa mayoría de los ciudadanos se ve forzada a complementar el servicio de agua que reciben del Estado.

Tres factores influyen en el elevado consumo de agua embotellada en el país, señala el Dr. Rául Pacheco-Vega, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE).

«La poca confiabilidad en los sistemas operadores de agua, el incremento del acceso y la conveniencia del agua embotellada y la falta de una estructura regulatoria que controla esta industria creciente», le dice a BBC Mundo.

Desconfianza

Según cifras de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a fines de 2013 —últimos datos disponibles— la cobertura de agua potable a nivel nacional era de 92,3% (95,4% en zonas urbanas y 81,6% en zonas rurales).

Sin embargo, el escepticismo sobre la calidad del agua corriente es generalizado.

«Yo desconfío, imagino que no es potable», le dice a BBC Mundo Sonia, residente de la delegación de Iztapalapa, en el este de Ciudad de México.

En su hogar viven siete personas y cada semana debe comprar dos garrafones de 19 litros que le cuesta 13 pesos cada uno (US$0,80) y otro de 11 litros.

A mitad de semana debe rellenar al menos uno de los de mayor tamaño.

Un costo para los hogares

De acuerdo a datos de la consultora Euromonitor International, México fue el año pasado el principal consumidor de agua embotellada en el mundo.

Cada mexicano tomó 163,5 litros.

Esa cifra sólo toma en cuenta las venta en supermercados, tiendas y almacenes, por lo que no incluye las compras en bares o restaurantes.

Un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2011, todavía citado como referencia por los académicos que estudian el tema en el país, determinó que 81% de los mexicanos consume agua embotellada.

De esta forma, los hogares terminan desembolsando entre 5% y 10% de sus ingresos en agua embotellada.

El problema es más acuciante para los que menos tienen. Entre los pobres, ese gasto llega a representar el 20%.

Cada vez que tú compras una botella de agua estás haciendo que el agua se convierta en una mercancía y en algún momento no va a haber suficiente agua para todos porque todos quieren venderla y venderla al mejor postor», señala el ingeniero químico Pacheco-Vega.

El investigador considera que hay tres formas de hacerle frente al creciente consumo de agua embotellada.

Educar sobre la verdadera capacidad de los organismos que tratan el agua en el país, instalar sistemas de tratamientos caseros del líquido, es decir filtros, y cambiar los patrones de consumo individual.

«La gente», remata, «está empezando a ver el agua no como un derecho humano ni un recurso natural sino como una mercancía».

 

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